Un poema de Luis Ramos, el último del libro de poemas "Del polen al hielo", editado en 2017 por Baile del sol.
- raminavictrix
- 5 ene 2025
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 1 feb 2025

PRECISAMENTE ahora
es el miedo hirviendo
quien circunda la vida.
¡Sostén la tarde!
Sostén la tarde,
un poco más aún,
alza su vuelo
hasta la fiel sutura
del recuerdo,
hasta el comienzo
laberinto
de tus ojos de sal
que mira en olas,
hasta los compromisos
y la infancia de la luz
entre las sombras.
¡Sostén la tarde!
Pero hoy,
con la proa de una mirada
cuya seda se hace aurora,
un águila de olvidos,
una sombra encendida
se acerca inaudible
hasta nuestros nombres,
nos provoca y nos grita
a los ojos que no
comprenden frases
tras la desmemoria.
¡Sostén la tarde!
¿Dónde estás,
dinos,
madre,
que ya nos vamos encontrando solos
entre tantos sinsentidos?



Buen poema, de ese libro mi preferido es: NO nombrar.
No otorgar a las cosas
el pulso de lo subjetivo.
Tomarlas del aire ordenando
el fulgor de su oferta.
Participar de la magia que queda
latente en las palabras, apurar
lo entrañable.
Poner
el tiempo entre paréntesis.
No decir nada de la vocación del hueco,
ni del suicidio de la luz.
Izar los timbres de la pasión.
No contar
tramas de impulsos ni de escalofríos.
Mezclar las sílabas.
Manipular
con cuidando los cálculos
que se van extrayendo de lo emocionante:
Mentar el polen,
y recitar de nuevo lo sencillo;
proclamar su temple, despacio,
así.
Y seguir, como el mirlo cuando espera,
no diciendo.